viernes, 19 de junio de 2015

ESTOY COMPARTIENDO CONTIGO MI CRUZ

Alma, Yo Soy, el Señor, mírame; estoy frente a ti. Estoy compartiendo contigo mi Cruz, mi Corona de Espinas y mis Clavos. Yo te he elegido a ti, querida Alma, estabas en tierra de muertos y te hice revivir en mi Corazón, para hacerte víctima de mi Amor Insaciable. A través del Bautismo, todo lo he compartido contigo: mi Muerte y mi Resurrección. Hoy, queridísima Alma, estoy compartiendo contigo mis sufrimientos y mi pena, te he elevado para apaciguar mi Justicia. Te he levantado para que me consueles por el dolor que me causan los pecadores que me rechazan. Hazlo, querida Alma. No temas…Has hallado gracia ante mi Padre- tu Padre- por todo lo que no eres. No tienes mérito alguno, pero Yo te favorezco a pesar de tu desdicha porque mi Lealtad y mi Misericordia, no tienen medida. Sacrifícate más por Mí, Alma mía. Alma, ¡cuánto te quiero! Te haré apasionada por MÍ, tu Dios, y leal a mis Mandamientos. Tu deber es amarme y recibirme en mi Santo Sacrificio. Te guardaré como a las niñas de mis Ojos. Baja los tuyos y deja que mi Mano descanse sobre tu cabeza para bendecirte y alentar sobre ti, en tu frente, mi dulce Suspiro de Amor y el Aliento de mi Ternura… Un poco más, Alma querida, y seré clemente contigo, escondiéndote para siempre en mi Sagrado Corazón, donde hallarás la Paz verdadera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario