viernes, 4 de diciembre de 2015

EL DIÁLOGO CON EL ISLAM



EL DIÁLOGO CON EL ISLAM.

El diálogo con el Islam es muy difícil después de los atentados del 11de Septiembre de 2001en Manhattan. Creo que, en los países occidentales, incluida España, ha crecido la prevención frente a los musulmanes. Y, ellos se muestran más distantes que en el pasado.

De todas las maneras, es absolutamente necesario que nos conozcamos  más y dialogar para buscar la respuesta a esta mutua desconfianza a fin de ponerle una solución., porque no es de recibo que nos busquemos para lastimarnos. Los musulmanes y los cristianos somos personas y por esta sencilla razón, estamos llamados a convivir y a trabajar juntos a fin de  conseguír un mundo mejor, más solidario y más fraterno.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       
Para amar el Islam habría que empezar por conocer la complejidad y la riqueza de este mundo: El Islam nació en Arabia en tiempos de Mahoma, entre los años 570-634 y recibió influjos del cristianismo y del judaismo,(Iglesia e Islam, Valencia Edit. Edicep,2001). Con un ejército muy bien entrenado los musulmanes iniciaron su expansión  hacia Occidente y, en poco tiempo se hicieron con el control de todo el norte de Africa, desde Egipto al Magreb que , previamente habían sido romanizados y, en parte, cristianizados. Los ricos comerciantes de la Meca, aunque rechazaban la doctrina de Mahoma, ante la enorme posibilidad que se les ofrecía para vender sus productos, apoyaron la expansión.

En el siglo VIII llegaron a la península Ibérica y destruyeron el reino visigodo;; llegaron hasta el norte persiguiendo a los refugiados españoles que habían podido huir; aquí fueron detenidos los ejércitos musulmanes. También lograron  expandirse por Asia. Conocedores del griego y del persa y utilizando el álgebra con la numeración india, consiguieron un notable crecimiento de las ciencias lo que propició una cultura floreciente que acabó en el siglo XVI tras la derrota de los ejércitos otomanos en Viena.(1683). Aquí empezó su decadencia política pero sobre todo, cultural.

Según los análisis de un estudioso, experto en las políticas árabes, el francés  Bernard  Lewis, en vez de hacer una autocrítica de todas las carencias y de las causas de éstas, una buena parte del mundo islámico culpó a Occidente de su retraso científico y cultural. Esta interpretación distorsionada e injusta de la realidad ha provocado el desarrollo de movimientos fundamentalistas que para nada facilitan la solución de los problemas

“El Santo Concilio Vaticano II alentó el diálogo y la colaboración con los musulmanes. El Santo Sínodo exhorta a todos a que, olvidando lo pasado, ejerzan sinceramente la comprensión mutua, defiendan y promuevan juntos  la justicia social, los bienes morales, la paz y la libertad para todos los hombres” VAT II. Nostra aetate, n3.

Cuando se habla de diálogo con el Islam, hay que tener en cuenta que este diálogo no se limita al tema religioso, sino que abarca asuntos sumamente delicados: Hay que empezar por su día de descanso semanal; hay que contar con las interrupciones del trabajo para la oración diaria, continuando por la legislación sobre el matrimonio y la familia, la igualdad de la mujer, los alimentos impuros, de la forma de sacrificar a los animales y, el fondo del problema, la capacidad de los Parlamentos para legislar al margen del Corán y de su doctrina teocrática… Unas diferencias tan importantes que requieren un profundo análisis y una gran apertura de miras para conseguir unos acuerdos que permitieran una convivencia fraterna

En España no se ha llegado a afrontar el tema en profundidad. En Francia, la Conferencia Episcopal, celebró una Asamblea Plenaria que se celebró en Lourdes en Noviembre del 1998

En Italia se celebró una jornada entre católicos y musulmanes el 19 de Noviembre  del 2002, “Conocerse para convivir”

Sería deseable conseguir un diálogo interreligioso, positivo, constructivo, con todas las personas y Comunidades de Credos diversos a fin de que todos nos conociéramos y nos enriqueciéramos mutuamente, obedeciendo todos a la verdad y respetando la libertad de cada uno. ¿Qué tratamos de buscar con este diálogo? No podría ser  una encerrona para anunciar el Evangelio a los musulmanes ni para que ellos nos anuncien el Corán .

El objetivo de este diálogo solo consiste en buscar juntos unos planteamientos éticos que pudieran ser compartidos y que hagan posible una convivencia fraternal, como ya lo había intentado Hans Küng porque estaba convencido de que es imposible la paz mundial sin haber conseguido la paz religiosa y, ésta, no es posible sin un diálogo de religiones. (Proyecto de una ética mundial, Madrid, Edit. Trotta, 1991, pág.9).

Otro objetivo consiste en crecer juntos, fieles a los valores recibidos, profundizando cada uno en una mayor fidelidad a su fe. A través del diálogo, los cristianos y los que no lo son,  son invitados a profundizar en las dimensiones religiosas de su compromiso y a responder con sinceridad a la llamada personal de Dios. Este diálogo no sólo nos ayuda a conocer y a comprender al otro, sino que nos ha de enriquecer a todos.

A lo largo del siglo XIX,  los cristianos de la Siria Otomana- Líbano, Siria, Palestina y Jordania- y más en concreto, los Católicos  Uniatas  y los Protestantes, desempeñaron un papel muy importante en el renacimiento árabe de aquel período. (EL HASSAN BIN TALAL.El Cristianismo en el mundo árabe. Alicante,  Edit. Exmo. Ayuntamiento, 2002)

El multiculturalismo y la integración cultural, hacen muy difícil el debate. Dentro de la Iglesia, el diálogo es muy pobre. El diálogo educado y  fraternal siempre es deseable, posible y productivo. Cuando se analiza la historia de los diversos documentos en las Constituciones Lumen Gentium, Dei Verbum y Gaudium et spes, se advierte enseguida que lo serio no es el conflicto: lo grave es el silencio, sobre todo si nace de la desconfianza y del miedo.

La necesidad urgente de recuperar el diálogo, parece una evidencia.(Lección Inaugural del Curso Académico2003-2004) Rvdo. Juan Antonio Paredes Muñoz.


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